Los colores influyen en cómo percibimos el espacio. Usar tonos adecuados puede hacer que una habitación pequeña parezca más grande y luminosa. Algunas recomendaciones:
- Blancos cálidos y tonos neutros aportan claridad.
- Colores fríos como azul suave o verde menta generan sensación de amplitud.
- Pinta el techo un tono más claro que las paredes.
- Usa el mismo color en paredes y cortinas para un efecto continuo.
Elegir la paleta adecuada no solo mejora la estética, también transforma la percepción del espacio.