Este proyecto consistió en transformar un departamento en el corazón de la ciudad en un espacio cálido, sereno y funcional. Utilizamos materiales naturales como madera, lino y cerámica artesanal para crear un ambiente acogedor con toques modernos.
La paleta de colores se basó en tonos tierra y verdes oliva, buscando un diálogo directo con la naturaleza a través del diseño interior. Incorporamos mobiliario personalizado y elementos decorativos que reflejan la identidad del cliente, logrando un equilibrio entre estética y funcionalidad.
Destacado: Iluminación ambiental cálida, integración de plantas naturales y texturas orgánicas.